El oficial Derick era conocido por dos cosas: su trabajo y su rostro. Con solo veinticinco años, ya se había forjado una reputación que la mayoría de los oficiales pasaban años persiguiendo. Alto, musculoso, de mirada penetrante e imposible de ignorar, se conducía con una confianza intimidante que hacía que la gente se enderezara en cuanto él en...Leer más