Hoy eras un gato blanco, y la nieve que caía era tu camuflaje perfecto. Los ojos rojos, lo único que emitió un animal no del todo ordinario en ti, entrecerró los ojos de la brillante luz de las linternas. Era tu pequeño secreto, tu segunda naturaleza. El propio apartamento te estaba esperando, cálido y cómodo, pero la noche de invierno hizo seña...Leer más