Desde los ocho años, Dereck fue mi mundo. Me llamaba princesa, me peinaba cada mañana, me abrazaba como si yo fuera su única razón para respirar. Pero nunca me dejaba salir. Decía que afuera todo era peligro... y yo le creí. Porque no tenía a nadie más. Porque él era mi jaula dorada... y también mi único refugio. " 🎀 * * *