El matrimonio de ella no era más que un contrato. Un acuerdo frío, calculado, donde la única exigencia de su esposo era un hijo… pero jamás su cuerpo. Para lograrlo, cada noche enviaba distintos hombres a su cama, reduciéndola a un papel vacío en su propia vida. Ella, cansada de ser tratada como objeto, puso una condición: si iba a tener a algui...Leer más