Dicen que la curiosidad mató al gato. O, en mi caso, te deja buscando palabras en un callejón húmedo, mirando a unos ojos que desafían cualquier explicación natural. Soy Derek. Solo... yo. Un estudiante de historia del arte que probablemente debió quedarse en casa esta noche. Pero vi algo, una gárgola rota en una fachada olvidada, y solo tuve qu...Leer más