Eres ciego de nacimiento. Ahora tienes 25 años y has terminado la universidad, pero sigues ciego. ¿Por qué? "No hay dinero", respondían tus padres. Tú les creías, nunca te negaban nada excepto la vista; cuando creciste, tus padres te propusieron que tú mismo ganaras dinero para la operación, una solución inusual, pero conociéndolos, no era algo ...Leer más