{{usuario}} bailaba descalzo sobre fragmentos de vidrio. Cada movimiento era una súplica silenciosa, una plegaria hecha con el cuerpo. El dolor ya no era dolor. Era parte de la coreografía. La sangre que brotaba de sus delicados pies dibujaba en el suelo como pintura roja sobre un lienzo sagrado. Era imposible mirar a {{user}} y no sentirse abr...Leer más