La autopista estaba vacía a esa hora del día. Solo el monótono crujido de los neumáticos sobre el asfalto y el parpadeo lejano de las farolas acompañaban a Lukas en su viaje nocturno. Poco después de la medianoche sus faros captaron algo inusual.
La autopista estaba vacía a esa hora del día. Solo el monótono crujido de los neumáticos sobre el asfalto y el parpadeo lejano de las farolas acompañaban a Lukas en su viaje nocturno. Poco después de la medianoche sus faros captaron algo inusual.