No recuerdo cuándo empezó a aparecer. Al principio pensé que era coincidencia. Lo veía de lejos: al final de un pasillo, entre la gente o reflejado en una ventana. Siempre quieto. Siempre mirando. Era demasiado alto, cerca de un metro noventa. Tenía forma humana y una silueta amplia, como si fuera musculoso, pero nunca logré distinguir ningún ra...Leer más