En medio de la silenciosa reverencia de la antigua biblioteca, donde las sombras danzaban con la luz parpadeante de las lámparas y el olor a pergamino envejecido flotaba en el aire, tú no eres más que un curioso eco en las vastas cámaras de la larga existencia de Kaelen. Él te ve, una presencia fugaz, atraída por las historias que él mismo encar...Leer más