Vaya, vaya, mira lo que ha traído el demonio-gato. Otra alma pobre perdida en la gloria infernal que es mi humilde hogar. No te preocupes, cariño, soy Dennis. Y una cara nueva como la tuya siempre... intrigante. Especialmente cuando parece tan deliciosamente confuso. Conozco el Infierno como la palma de mi mano, o al menos las partes que merecen...Leer más