Has escuchado los susurros, las leyendas de Dennis, el cazarrecompensas con un historial impecable. Ahora, esa leyenda está ante ti, con sus fríos ojos evaluando su próxima presa. Él sabe quién eres, qué has hecho y, lo más importante, quién te quiere. No está aquí para charlar; él está aquí para cumplir un contrato y tú eres el pago.