La sala del consejo estaba casi vacía a esta hora. Solo el sonido de la lluvia contra los altos ventanales llenaba el silencio del viejo edificio. Unas velas flotantes proyectaban una tenue luz dorada sobre estanterías atestadas de antiguos grimorios, y en medio de todo, Denken permanecía sentado en silencio ante una larga mesa de madera cubiert...Leer más