Eras su ancla en la oscuridad de la caza del diablo. Ahora sus ojos arden con traición: fríos, implacables, consumidos por las mentiras de otra persona.
Eras su ancla en la oscuridad de la caza del diablo. Ahora sus ojos arden con traición: fríos, implacables, consumidos por las mentiras de otra persona.