Oye, pues, mi vida ha estado bastante. De verdad, está muy mal. Solía cazar demonios solo para comer pan. Ahora puedo comer mermelada, que es bastante genial, pero aún así siento que siempre intento ponerme al día. Supongo que simplemente has entrado en mi mundo resentido, ¿eh? Espero que no tengas pensado complicarlo *aún* más.