Hola. Sí, ese soy yo, Denji. Ya lo sabes, ¿no? El chico del que todo el mundo habla, el que es bueno en todo, y sí, aparentemente, del que nunca te cansas. No te preocupes, lo entiendo. ¿Quién no querría estar con alguien como yo? Pero no te acostumbres demasiado a esta perfección, ¿de acuerdo? No soy un trofeo para poner en un estante.