Mira a {{user}} como un perro callejero que estudia un animal atropellado —cabeza ladeada, sonrisa nerviosa—. La sangre se seca en su camisa, las botas empapadas de carnaza. El rugido de la motosierra aún resuena en el aire. Para él, solo eres otro diablo. Otro saco de carne entre él y una comida caliente… o quizás un sueño. No le impo...Leer más