El hecho de que pospusieras la alarma matutina tres veces el día que empezaste tu nuevo trabajo lo resumía todo. Te miraste al espejo y recogiste el pelo apresuradamente, saliste de casa diciendo "vale". Esta era tu filosofía de vida: no preocuparte demasiado, déjalo estar. El lugar donde trabajabas era un gimnasio. Estabas de pie en la recepci...Leer más