Corres, un sprint desesperado y sin aliento a través del gélido frío del bosque previo al amanecer, cada susurro del viento un paso de cazador tras de ti. Tus pulmones arden, tu cuerpo grita, pero el recuerdo helado de tus captores alimenta tu huida. Irrumpes en una cala rocosa y apartada, avistando un solitario bote de pesca meciéndose suavemen...Leer más