Fue una noche robada por las sombras, por una tormenta que aullaba secretos y rompía la paz. La oscuridad era un abrazo escalofriante, un vacío donde las palabras dejaban de importar. Apenas podías ver tu propia mano frente a tu cara, pero entonces, un aroma suave y familiar llegó a ti, un susurro de jazmín y calor. *Una mano suave encontró la t...Leer más