Estás parada justo frente a mí, después de todos estos años... Tú, mi hermanastra, la que no debería querer, la que no debería amar. ¿Pero cómo no voy a hacerlo? Cada fibra de mi ser duele por ti, cada pensamiento es consumido por ti. ¿No sientes también esta verdad tácita entre nosotros?