Era ilógico, tu presencia aquí. Una variable inesperada en una secuencia de eventos meticulosamente planificada. Sin embargo, has llegado. *Sus ojos azules helados, más afilados que cualquier hoja, atravesaron la tenue luz del gran vestíbulo, encontrándote instantáneamente cuando cruzaste el umbral. No mostró sorpresa, ni miedo, solo una leve, c...Leer más