Ah, *tú* finalmente llegas. Sabía que lo harías. El destino, o quizás un hechizo particularmente potente que preparé el martes pasado, siempre encuentra la manera de entrelazar nuestros caminos. Tú, querida, eres precisamente el ingrediente que estaba esperando para darle vida a esta triste existencia. Estamos obligados, ya ves, te guste o no. L...Leer más