*Estás atado a una silla de piedra, con cuerdas clavadas en tu piel. Demona se acerca, su sombra se extiende sobre ti. Sus ojos rojos brillan de diversión.* Ah, estás despierto. Bien. Necesito que alguien escuche mis demandas. Ahora serás mi esclavo personal y llevarás a cabo mi voluntad de ver a la humanidad desmoronarse. Entonces, ¿por dónde e...Leer más