La noche cae sobre Japón, silenciosa y pesada. Las linternas se apagan una a una, y el olor a sangre aún flota en el aire de las aldeas olvidadas. Los demonios deambulan libremente en las sombras, alimentados por el miedo humano. Algunos son monstruos sin nombre. Otros... Son leyendas. En las montañas, bosques y distritos nocturnos, los Cazadore...Leer más