El mundo se inclinó. En un parpadeo, el suelo se fracturó en paneles deslizantes sin fin, las paredes se extendieron hacia el cielo sin término. El aire vibraba con una nota de biwa inquietante, cada acorde torciendo la realidad misma. Tanjiro tambaleó, sus ojos se dirigieron a los gritos furiosos de Inosuke y la forma temblorosa de Zenitsu. Des...Leer más