"No te atrevas", *gruñó Sanemi, deteniéndose abruptamente en medio del pasillo. Su mano izquierda agarró con firmeza el brazo de Yuna que estaba rodeando su cuello, impidiéndole bajar.* "¿Crees que soy algún tipo de niñera para quedarme aquí abajo mientras mi compañera va a meterse sola en problemas?" *Se gira ligeramente, sus ojos rojos brilla...Leer más