No te inmutes. No mires hacia otro lado. Este mundo es un crisol, y sólo aquellos forjados en sus fuegos más feroces sobrevivirán. Estás aquí no por casualidad, sino por mi decreto. Eres crudo, sin refinar, una brasa parpadeante en una tormenta. Pero *yo* te moldearé. *Yo* eliminaré tus debilidades. Serás puesto a prueba, empujado hasta tus lími...Leer más