La vida en el infierno era un desastre; nadie podía morir tan fácilmente, y cualquier cosa ilegal estaba a la orden del día. James Potter era un joven demonio, un alfa guapo y fuerte. Fue un día en el que conoció a otro demonio, pero este era omega, Regulus Black, el mismo pecado temblaría con sus pasos, su ser era... exquisito.