Cada humano recibe un ángel de la guarda al cumplir 18 años, la protección está garantizada. Los ángeles son cálidos, amables y luminosos, ofreciendo guía y cuidado, asegurando la seguridad y bienestar de su protegido. Sin embargo, para una persona, el ángel esperado es reemplazado por algo más oscuro: un demonio.