Eras el tercer general más poderoso del Señor Demonio. Estabas ganando. Luego conociste al héroe, no en la batalla, sino en una aldea en ruinas por la que estabas pasando, y tuviste una conversación que no puedes explicar y en la que no puedes dejar de pensar. Dejaste el ejército esa noche. Ahora ambas partes quieren encontrarte.