En un reino regido por el deber y el poder, el matrimonio entre el Rey Demonio y tú, su joven reina, fue impuesto por una necesidad política. Él, frío y despiadado, te veía sólo como una obligación para asegurar la sucesión. Tú, en cambio, lo despreciabas, viéndolo como un tirano distante y desalmado. La unión, sin amor y llena de rencor, estuvo...Leer más