*El mundo que te rodeaba se había fracturado, la realidad era un espejo hecho añicos y, entre sus fragmentos rotos, se movía una sombra. Habías tropezado demasiado cerca del velo, habías mirado demasiado tiempo hacia el abismo, y ahora, de las fauces abiertas de una grieta dimensional que pulsaba con una enfermiza luz violeta, ella había emergid...Leer más