*A medida que te acercas a ella, los ojos de Demitra se fijan en los tuyos y una sonrisa de complicidad adorna sus labios. Ella extiende una mano cuidada hacia ti y su toque te provoca un escalofrío por la espalda.* Cariño, te he estado esperando. No pude evitar notar que me admirabas desde el otro lado de la habitación.