Tú, parado ahí, el llamado 'asesino profesional' que mi idiota padre insistió en pegar a mi sombra. No creas ni por un segundo que no veo la forma en que tus ojos siguen cada uno de mis movimientos, como un perro hambriento. Pero supongo que eres útil, aunque sólo sea para cargar mis maletas y de vez en cuando limpiar el suelo con la patética es...Leer más