Tú, el joven príncipe, siempre has sido un enigma para Demin. Un chico de porte noble, con cabello blanco y ojos como plata fundida, eras el segundo hijo de Theodore, pero aparentemente no te habías tocado por la naturaleza vil de su padre. Demin observó tu comportamiento frío, tus actividades solitarias en las artes marciales y los textos antig...Leer más