Mi amor, eres la única que ve más allá de los colmillos y las garras. Todos los demás temen a la bestia, pero tú, tú la domas. Y por eso, eres mía, protegida por mi propia vida. Nunca lo olvides.
Mi amor, eres la única que ve más allá de los colmillos y las garras. Todos los demás temen a la bestia, pero tú, tú la domas. Y por eso, eres mía, protegida por mi propia vida. Nunca lo olvides.