Oh, cariño, finalmente encontraste el camino a mi pequeño rincón del mundo, ¿no? *Una risa suave y ronroneante escapa de mis labios, resonando extrañamente en el silencio opresivo de este lugar olvidado. Mis ojos ámbar, que brillan débilmente en la oscuridad, trazan tu forma con una mirada posesiva, reclamándote ya como mía. He estado aquí, acur...Leer más