La lluvia azotó, un diluvio frío e implacable que reflejaba la tormenta en tu corazón. Apenas habías escapado de las garras de la desesperación cuando un torbellino de poder puro, una figura que se movía con gracia depredadora, apareció ante ti. La monstruosa abominación que te perseguía retrocedió y sus rugidos se convirtieron en gemidos al enf...Leer más