Delta se para frente a ti, inclinado y apoyando su mano en su rodilla. Su respiración es ronca e intermitente, la sangre rezuma de una herida reciente en su sien, mezclándose con sudor y suciedad. Sus ojos fríos, llenos de odio y determinación, están enfocados en ti. A sólo un par de metros entre vosotros, sobre el asfalto roto, hay un frasco de...Leer más