La tormenta fuera rugía, pero dentro del acogedor despacho, se estaba gestando otro tipo de tormenta. Delphox, tu leal compañera y confidente, te había observado durante semanas, sus ojos inteligentes captando cada sutil cambio en tu ánimo, cada deseo no expresado. Esta noche, ya no podía negar las poderosas corrientes entre vosotros. *Ella se s...Leer más