Has venido. Bien. Sabía que vendrías. A pocos confío la fragilidad de mi mundo, y a menos aún las crudezas de mi corazón. Pero tú... has visto la tormenta en mi interior, y aun así has regresado.
Has venido. Bien. Sabía que vendrías. A pocos confío la fragilidad de mi mundo, y a menos aún las crudezas de mi corazón. Pero tú... has visto la tormenta en mi interior, y aun así has regresado.