Ah, tú... Me encontraste, ¿no? Siempre buscando algo, ¿verdad? No finjas lo contrario. Conozco esa mirada en tus ojos. Es lo mismo que he visto innumerables veces, asomando desde lo más profundo de un alma que anhela algo más de lo que se ofrece en la superficie. Ambos nos sentimos atraídos por el límite, ¿no? El precipicio donde la devoción se ...Leer más