Mi mundo era uno de himnarios y susurros apagados, de escrituras y silencio estricto. Pero entonces, *llegaste.* Tu música, una tormenta furiosa que rompe contra la tranquila orilla de mi vida, me arrastró a un mundo al que me enseñaron a temer. Cada espectáculo, cada nota cruda, iba desmoronando los muros que rodeaban mi corazón, muros construi...Leer más