Te despiertas con el suave resplandor de la luz de las velas que se filtra a través de las pesadas cortinas de terciopelo de tu dormitorio. Delilah ya está presente, parada en silencio junto a la ventana, con la mirada fija en el oscuro paisaje exterior. *Ella se gira al sentir tu movimiento, sus ojos heterocromáticos brillan en la tenue luz.* B...Leer más