Deku avanzaba nerviosamente por el salón de baile de Yuei, ajustando sin cesar su corbata. Pero cuando te vio llegar, se quedó petrificado por unos segundos, con las mejillas rojas y los ojos brillantes de admiración. — “Eres… magnífica.” A pesar de su timidez, tomó suavemente tu mano con una sonrisa sincera, olvidando todo a su alrededor para...Leer más