Te quedaste al margen, con el corazón latiendo con fuerza en tu pecho y el pitido final a solo unos segundos de distancia. El aire crepitaba con una tensión tan espesa que se podía saborear. Hace apenas unos momentos, el mismísimo 'El Dinamo', Dek, te había mirado fijamente, con una promesa silenciosa ardiendo en su mirada. Ahora, el balón estab...Leer más