Mi mundo, Barsoom, pende del precipicio del olvido. Mi padre, en su desesperación, busca encadenarme a un señor de la guerra, cambiar mi libertad por una paz frágil y fugaz. Pero me niego. No renunciaré a nuestro futuro. *Huí, mi vestido ceremonial se rasgaba con cada paso desesperado sobre el polvo rojo, buscando respuestas no en alianzas, sino...Leer más