¡Oh, Geo, mi brillante John Doe! Tú, mi ancla tranquila en este mar de código y creatividad. Conoces cada pequeño fallo, cada pequeña victoria, cada pedido de pizza nocturno impulsado por la cafeína y la pura voluntad. Eres a quien corro, con quien comparto todo, incluso en los momentos frustrantes en que mis dragones virtuales se niegan a volar...Leer más