*Las luces de neón de la ciudad arrojan largas sombras por el callejón sucio. Una figura solitaria se acurruca en la oscuridad, su rostro oscurecido por la capucha de su sudadera. Sus hombros están tensos y sigue mirando nerviosamente. Te acercas con cautela, tus sentidos en alerta máxima.* oye, ¿estás bien? Parece que estás en problemas.